diumenge, 9 d’abril de 2017

Abuela Amiyana

A poca distancia bajo de mi bicicleta.
Quiero presentarlo
a Abuela Amiyana.

-Abuela te presento a alguien.
Sin duda se parece a otros
y es distinto -
Yo sé que ella no quiere nombres
pues casi nadie conoce realmente el suyo.
El poderoso dentro de nosotros.
Sé que quiere saber lo que yo siento sobre él.
Quién es para mí, aunque no sea todo lo que es.

- Es amor y vacío
es duda y conocimiento
es hambre y alegría
es prisa y dulzura -

Abuela Amiyana nos mira con ojos profundos y quietos.
- ¿Y no se mezclan? - me pregunta. Yo no contesto.
- ¿No se mezclan el amor y el vacío?

Yo lo miro. Lo miro de nuevo.
 - Supongo. Y por eso su amor.... es tan disperso?

Ella lo mira. Lo mira por primera vez.
- Debes acercar el amor, contenerlo. Se perdió dentro de tí.


KPV Abril/2017


Magia

Lo siento, corro tanto como puedo,
pero no puedo dejar de llorar.
Ahora que sé cómo
temo que sea demasiado tarde ya.


¿Hiciste eso con tu magia?
Quizás me puedas ayudar.
Te devuelvo tu corazón.
El poder de su llama a ti debe retornar.

No debes caminar sin él. 

Abrazo el plumaje de tu monstruo.
Nada me puede separar.
No temo, sé qué se esconde,
no será tan diferente, verás.


Lo sé. Corro tanto como puedo.
Pero no puedo dejar de llorar.

KPV abril/2017

Querer, aunque esté lloviendo

En todas las ocasiones en las que quise
se me quedaron deberes pendientes.
Me interné en cuestiones vanas
tan alejadas del momento que fue presente
tan sin vivir luego, que ahora sólo son tormento de tiempo perdido.
Perdido en no querer.

Debidamente decido y me dispongo hacer de la próxima
un vuelco consciente
un sagrado propósito de mirar al minuto a la frente
y estamparle mi beso de ojos abiertos y mente presente.

No quiero perderme más el no querer
que se echa demasiado de menos y te muerdes los pies, por querer ahora
lo que no supiste querer de bueno.
Que si he de soñar con lo que viví, que sean amores, no dudas, no más recelos.

Me propongo entonces
querer, aunque sólo sea al nido de mirlos frente a mi ventana.

Será querer, de frente
ya nunca más de lejos,
nunca más querer por la espalda.

Querer, a contracorriente
querer de golpe o sin prisas, querer todas las horas
quererlo todo
querer en babia y querer a chorro
querer a pies juntillas, querer de rabia,
morirse de querer,

querer sólo o con verduras
tú que eres más de querer.. o mar de dudas?
querer en vaso largo, querer por la patilla
agarrar el querer y salir corriendo

Querer con la locura y tropezando
querer, aunque duela
que a fuerza de querer al dolor se lo llevó el viento
querer la última que así se quiere mejor
querer a por todas, querer mucho.


Querer, sinceramente.
Con la mirada y en el silencio
Con la palabra y el abrazo.
Con la dulzura y en la paciencia.
No salir sin querer y querer sin tapadera.
Y querer sin más excusas, porque querer finalmente y sin miedo,
es querer, aunque esté lloviendo.

KPV Abril/2016

dimecres, 1 de febrer de 2017

Sopa de tiempo y relato

Golpeamos los vientos sobre la suave madera
subimos y bajamos como apaciguando el mijo
que nos grita desde el fondo de la garganta negra.

Nos sentimos como en casa entre la maleza
que se pega a nuestros tobillos
a nuestros brazos de cuerpo replegado hacia la tierra.
Somos lengua quieta y consciente silencio
escuchando cómo
suspiran las mieses bamboleándose contra el tiempo.

Durante un tiempo quisimos volvernos locos y dejar de ser nosotros.
Quisimos comprar el frío, pero no supimos dónde lo vendían
pues antes
se lo llevaron aquellos, vestidos de blanco, sobre sus caballos.
Nosotros que somos hijos del sol y nuestros pies, padres del suelo,
quisimos ser dueños de nuestros hermanos.
Pero las almas ligeras e irrefrenables de nuestros antepasados
vinieron a vernos para guiarnos
subieron los peldaños
hasta los pequeños y singulares escondrijos
donde la libertad sigue estando.
Y recordamos y nos reímos y sentimos pena por casi nosotros
y por todos los blancos tiritando sobre sus caballos.

Ulula el nduk sobre la abure.

Ya entonces se acaba el silencio
y volvemos a sacar nuestros aros brillantes
y nuestras telas que se ensanchan sobre nuestras piernas.
Machacamos unas palabras recién recogidas con las piedras de fuego
subimos y bajamos como apaciguando el cuento
que nos grita desde el fondo de la historia, oscura y antigua.
Nos sentimos como en casa junto a la hoguera.
Vertemos las horas en el cuenco y nos bebemos el tiempo
tan calentito.
Sabe a la sombra del ala que se adormece mientras nos cobija.
Después desmenuzamos sopas de relato.
Si saben a embuste, las risas se nos enganchan entre los dientes.
Esas nos gustan.
Y también las de nuestras guerreras y nuestras brujas,
¡Más sabias que cien chiles picantes! dicen ellas.
Y empiezan a contarnos y nosotros sorbemos
y nuestras barrigas y corazones
se llenan de tiempo y relato.

KPV Febrer/2017




dimecres, 25 de gener de 2017

Nuestra historia

Me perdí.
Y estuve callejeando por la vida,
descubriendo anécdotas en sombra
y aventuras anchas y muy transitadas.

Hasta que llegué a su relato.
Me abrió y me invitó a pasar
y resultó que vivía en una historia maravillosa.
Con una larga narración que se abría a ambos lados,
a cuentos, sueños y descripciones bañadas por el sol.

Después de algunas historietas
sabíamos que nos gustábamos mucho.

Y a partir de entonces
paso algunos días en su historia.
Y él otros en la mía.
O no.
Y unos días después
venimos cargados de viñetas que se bambolean con el viento.

Sin querer y también queriendo
estamos construyendo una historia juntos.
No es muy grande por ahora,
pero a nosotros ya nos está bien.
Hemos plantado semillas
y en primavera tendremos el jardín pletórico de chistes y visiones.
Amamos recorrer el bosque
en busca de parábolas y alegorías
que colgamos y secamos al sol y así
cocinar juntos algún guiso de mito o unos poemas a la marinera.

Esto de vivir, se está volviendo fabuloso.

KPV Gener/2017

dimarts, 27 de desembre de 2016

Diario aleatorio

¡Si es que la poesía no da más que poemas!
Lo leo rellenando un corazón de piedra
junto al cartel de no más carteles.
-No afeéis mis calles, se defiende-
Cuando las calles al compartirlas,
son como cementerios sin tutela.
¿Alguien ha de aprobar tu esquela?

Leo el corazón por dentro
volviendo de aquel sitio donde no tienen avena
en copos finos
para los sin ganas de afinar los gruesos.
Frente a aquella panadería tan integral, tan primigenia
que no pudo sobrevivir en este mundo.
El de mañanas envueltas en plástico
como magdalenas higiénicas que no saben de besos ni de abrazos.
Pobre islandesa.
Pobres nuestros cerebros de presa.
De prisa que resuelve no disfrutar ninguno de sus segundos.
De prosa con márgenes en la lengua y cadenas en los sueños.

A mí, me sobraron barreras aprendidas
y me faltaron abismos personales.
Así que hace poco me lancé para derrumbarme.
Todavía...
acaricio las magulladuras de los eslabones
que aún tardaran en borrarse en mi piel,
y bastante más los golpes de la caída aún en mi memoria.
Y aunque aquella laguna profunda
- donde pensé más de una vez
más de ciento, en los minutos que luego fueron horas
y aún siguen siendo un día y siempre el siguiente
que morir ahogada era infinitamente mejor que vivir ahogándose -,
pudiera parecer indeseable,
resultó
a fuerza de hablar sinceramente sólo conmigo,
de enseñarme insistentemente el barro entre mis uñas,
y llamarle barro,
leerme el vicio compulsivo de mi corazón,
y llamarle, sí, adicción,
de recordar la aflicción de mi niñez,
y afrontar la pena
...
una felicidad genuina difícil de atinar desde lejos.

Saberme y aún así, o mejor dicho, por fin,
inevitablemente,
amar a la persona que soy, toda ella.

Llego a casa,
y después de muchos años
amo todo el tiempo que necesito
para afinar la avena,
para saborear las lecciones de mi vida,
y también las que muchas otras me enseñen,
para zambullirme en la dicha de entender
y en la serenidad de aceptar que no acabaré de hacerlo nunca.

Entonces, mirando este bullicio interior desde el externo silencio
sonrío a mis años, a mis niñas y mujeres.
Cocinamos historias que contamos en nuestro círculo,
mientras visualizamos lo que ha de venir
porque así lo deseamos,
dentro de nuestro corazón de piedra.
Donde los poemas nos dan problemas
que sólo la intuición, amasada sin prisas, resuelve con tiento.

KPV / Desembre 2016

dijous, 6 d’octubre de 2016

El camino más largo, bizarro y fabuloso es la búsqueda del amor, hacia mi misma.

KPV Octubre/2016