divendres, 4 de gener de 2019

A mi peludo acompañante

A mi peludo acompañante
Entiendo tu andar silencioso
casi transparente
huyendo de la medicina
las mañanas que buscas suavizar tu pelaje

Lloras por las gotas, resbalando por mi pelo
lames la cascada, como habitando un espacio de sed permanente
¿Dónde queda el sosiego de un alma acostumbrada?
no llega
no se aplaca.

Maúllas, amigo orejudo,
en el silencio de los sábados aún dormidos
y me despiertas para que trabaje
No puedo odiarte. Mi arte.

Si me despisto
piso tu cola
Si me tumbo
rellenas mis huecos
Si me duermo
arrullas mis sueños
en un ronroneo constante

A mi peludo acompañante
cieguito de años
y de hambre incesante.
Me llenas la casa de pelos
y aún así,
no puedo dejar de amarte.


KPV Desembre/2018